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Póster de Nueve reinas
№011 · PROGRAMA DE MANO

Nueve reinas

Todos pierden

Calificacion
9
Director
Fabián Bielinsky
Duracion
1h 54′
Ano
2000
Origen
🇦🇷
Camara
35mm, fílmica
Ciclo
Vamos viendo
Publicado

Este jueves tenemos en las salas de nuestro país un reestreno tan imperdible como insólito para nuestra historia cinematográfica nacional tan poco cuidada. Nueve reinas, la obra maestra dirigida por Fabián Bielinsky estrenada originalmente en el 2000, vuelve a las pantallas argentinas, remasterizada en 4K y viéndose más bellamente que nunca.

“¿Cogerías con un tipo?” Le pregunta Marcos, el personaje interpretado por Ricardo Darín a Juan, interpretado por Gastón Pauls. La respuesta de Juan es clara y rotundamente negativa. Ante esa respuesta, Marcos le repregunta: “¿no cogerías con un tipo si te ofreciera $10.000 dólares?” Juan mantiene su posición. “¿Y si te diera $20.000?”. Juan dice nuevamente que no. ”¿$50.000?” Juan duda, pero mantiene la negativa. Finalmente, Marcos hace la pregunta final: ”¿$500.000?” Juan no contesta, y Marcos finaliza la escena con una de las muchas frases icónicas que nos propicia esta historia. “¿Te das cuenta? Putos no faltan, lo que faltan son financistas.”

¿Qué tiene de poderosa una frase así? Primero que nada, tenemos las interpretaciones fenomenales de Ricardo Darín y Gastón Pauls, una dupla hermosa que mantiene la tensión del relato durante todo el film. Segundo, quizás podríamos decir que esconde algo de esa gracia porteña, medio argentina medio italiana. Pero hay algo más, y allí radica el peso de la escena. El personaje de Darín, con este pequeño juego, plantea un mundo donde no existe la identidad. No existe la decisión, ni existe nada parecido a los valores propios. Todo es regido por lo económico, por superar al otro, por pisarlo. El que llega antes, el que la hace mejor. El que ofrece la mejor oferta.

Fotograma de Nueve reinas

Y, sin ánimos de spoilear la trama, cualquier persona que vio esta obra maestra alguna vez recordará lo que significa esta forma de pensar para el destino de sus personajes. Marcos y Juan son profundamente mentirosos para con todos los personajes que transitan la pantalla. Estafan, tergiversan, y engañan hasta a las ancianas más tiernas e inocentes. Todo esto persiguiendo lo económico, teniendo como fin último lo material, altamente efímero como podremos ver. Y no nos engañemos: ambos personajes terminarán siendo víctimas de sus propias reglas de juego. Algunos tienen sus consecuencias en pantalla, y somos nosotros testigos de sus tragedias. Pero los que parecen ganadores, serán también los vencidos. No hay lecciones aprendidas, no hay engaño suficiente. El final del film es claro. Todos pierden.

Y es con estas pequeñas cosas que se construye una obra maestra tal como la que se reestrena remasterizada en 4K esta semana en los cines. Un guion más redondo que una pelota, que retrata la viveza porteña con toques de humor, tensión y el mejor de los dramas. Pocos han escrito en nuestro país como Fabián Bielinsky.

Fotograma de Nueve reinas

Pero no es solo una película de guion. Es también muy difícil pensar en ejemplos que hayan filmado las calles porteñas con una maestría siquiera similar a la que Bielinsky filmó. Aún con el cambio de color en esta remasterización a un tono más azulado y menos amarillento, lo que vemos es Buenos Aires en sí misma. Hasta el diseño sonoro, altamente respetado y de una potencia increíble, sigue siendo impresionante. Vemos y oímos las calles de la estafa, del engaño y de la viveza, junto a un mundo de supuestos sumisos que “no la ven”. El retrato de la Buenos Aires de finales de los 90 es rotundo.

Hoy, al igual que en cualquier momento de la Argentina de los últimos años, la película es igual de fresca y relevante. Quitando paralelismos históricos, la idea de lo material sobre todo lo demás sigue siendo, acá y en todo el mundo, uno de los temas más importantes de lo que nos espera del siglo XXI. Pero la magia de Nueve Reinas, lo que la separa de un texto crítico hacia un gobierno u otro, es nada más ni nada menos que es una película hecha para todos. Como las grandes obras maestras del cine, no deja afuera a nadie. Si querés ver un thriller sobre estafas, si querés ver una comedia medio buddy movie, o si querés analizarla fotograma a fotograma, todo está permitido. Cuanta más gente la vea, mejor.

Para verla mil veces.